Versión teatral espectáculo “Por Humor al Arte”
Narrador: M. Mundstock
Jeque Nomemojes: D. Rabinovich
Acher: clarinete
López Puccio: latín
Maronna: laul, pandereta
Núñez Cortés: narguilófono, timbal
MM: Siendo ya un compositor consagrado Mastropiero realizó un viaje al
Medio Oriente, a la capital de las frías regiones montañosas de Arabia, la
mítica ciudad de Uf-Que-Brr. Llegado a la ciudad de Uf-Que-Brr, una leve
indisposición del jeque de la ciudad motivó que Mastropiero fuera recibido por
Abdul, el anciano imán de la mezquita principal a quién habían nombrado imán por
su sabiduría, pero sobre todo por su gran magnetismo. El imán Abul se presentó
ante Mastropiero y le dijo: “Maestro, yo seré su anfitrión, porque a mi jefe el
jeque lo aqueja la jaqueca. Mastropiero, entonces le respondió:”Digamé, esa
jaqueca de su jefe el jeque, no mejorará con jarabe?”. Y siguieron conversando
toda la noche… En esa charla Mastropiero, se enteró de que los musulmanes más
fanáticos eran conocidos “muy sulmanes”; y por el contrario, los que solo
cumplían en parte los preceptos de Mahoma les decían los “mahomenos”. Por último
y antes de regresar, allí convivió con varias tribus de beduinos que provenían,
algunos, de ciertos oasis poblados, y otros, de ciertos desiertos desiertos. Los
miembros de la tribu eran nómades por partida doble; eran nómades porque
deambulaban sin residencia fija, y porque eran no más de... cincuenta, sesenta
beduinos. En dicha tribu... (cincuenta y tres, cincuenta y cuatro, no bueno,
cincuenta y cinco, lo tipos mas o menos se cubren de alguna manera, es decir,
para dar una idea aproximada, no hace falta saber exactamente... ¡ah, no,
porque!... es un texto lo leo por dos o tres años digo cincuenta, sesente y
tengo todo cubierto... cincuenta y cinco...) En dicha tribu se disputaban el
mando dos jeques hermanos: Mohamed, el Grande, y Nomemohes, Chico. Nomemohes, el
jeque, El jeque nomemojes estaba por contraer enlace, y le encargó a Mastropiero
la obra que escucharemos a continuación: la “Serenata que cantó el novio la
víspera de la boda”.
DR: Mañana por fin estaremos casados,
será nuestra vida, un lecho de rosas
pues Alá protege a los enamorados,
y yo os amo, mis veinte futuras esposas.
Os amo, os amo, mujeres de mi harén:
Zoraida, Sherezade, Zobeida, Farah, Zimrud,
Rosa, Zulma, Dalila, Zaida, Jazmín,
Fátima, Mora, Farisad, Marien, Amina,
Zuleica, Axa, Dunia, Zoe... y Porota!
Viviremos apasionadamente,
nuestra vida será un edén,
seré fiel eternamente,
nunca os engañaré con otro harén.
Os amo, os amo, a cada una por sus virtudes:
¡Zoraida!... Oh, rostro radiante cuya claridad apagaría la llama de un tizón
encendido, tus mejillas, finas, suaves y peludas... y pulidas, son como pétalos
de narciso, como flores de arrayán y amapola, y qué lomo, mamita!
¡Sherezade!... Aunque de tus manos no salen tentadores manjares, aunque de tus
manos no salen bordados exquisitos, tus dedos son como diez...tus dedos son como
diez. Sin contar los de los pies.
¡Oh! ¿Y tú quien eres? ¿De quien es esa mirada resplandeciente como la aurora?
¿De quien son esas manos que Alá bendijo? ¿Cual eres que no te reconozco? Ah!
¡primo Alí!... Sal de alí!... Toquete!
Ya el sublime momento contemplo
pues mis ojos la escena ya ven
el sacerdote diciendo en el templo
os declaro marido y harén.
Luego en la fiesta bailaremos mejilla a mejilla, a mejilla, a mejilla...
Y ahora, os tengo que dejar; mañana será nuestra boda.
Cuando mañana la noche salude
no habrá en nuestro lecho pesar ni fatiga;
cuando mi cuerpo a los vuestros se anude
seremos felices, que Alá os bendiga.
¡Y que Alá me ayude!
Version grandes hitos
MM: El célebre compositor Johann Sebastian Mastropiero (la gente aplaude)... El célebre compositor Johann Sebastian Mastropiero, en busca (la gente vuelve a aplaudir)... Ja ja... El célebre compositor (la gente aplaude una vez más)... antes mencionado, en busca de inspiración, realizó un viaje al Oriente Medio, a las calurosas regiones de Uf-Al-Sudar. Allí, una leve indisposición del jeque motivó que Mastropiero fuera recibido por Abdúl, el anciano imán de la mezquita principal. El imán Abdúl se presentó ante Mastropiero y le dijo: “maestro, hoy seré su anfitrión, porque a mi jefe el jeque lo aqueja la jaqueca”. El imán Abdúl, como todos los imanes, poseía una personalidad magnética. Según le explicó a Mastropiero, los musulmanes más fanáticos eran llamados "muy sulmanes"; y en cambio, los que solo cumplían en parte los preceptos de Mahoma eran "ma o menos". También le contó que los beduinos provenían, algunos, de ciertos oasis poblados, y otros, de ciertos desiertos desiertos. Mastropiero se despidió de Abdúl y se dirigió al encuentro de una tribu de beduinos, con los que convivió durante varias semanas. Los miembros de la tribu eran nómades por partida doble; eran nómades porque deambulaban sin residencia fija, y porque eran no más de... cincuenta, sesenta beduinos. En dicha tribu... cincuenta y tres, cincuenta y cuatro, no bueno, ponen así, para dar una idea aproximada, total para este texto no hace falta saber exactamente... ¡ah, no, porque usted dijo!... es un texto descriptivo, no es una cosa estadística.. En dicha tribu... está bien, es lógico; digo, por si se muere alguno, nace uno nuevo, nunca saben el número exacto, no va a andar diciendo una cosa que luego no... En dicha tribu... cincuenta y cinco... se disputaban el mando dos jeques hermanos: Mohamed, el Grande, y Nomemohes, Chico. El jeque Nomemohes estaba por contraer enlace, y le encargó a Mastropiero la obra que escucharemos a continuación: la serenata que cantó el novio la víspera de la boda.
DR:
Mañana por fin estaremos casados,
será nuestra vida, un lecho de rosas
pues Alá protege a los enamorados,
y yo os amo, mis veinte futuras esposas.
Os amo, os amo, mujeres de mi harén:
Zoraida, Sherezade, Zobeica, Fara, Simruth,
Rosa, Asulma, Dalila, Zaida, Jazmín,
Fátima, Mora, Marishad, Mariem, Amina,
Zuleica, Aya, Dunia, Zoe... ¡y Lupita!
Viviremos apasionadamente,
nuestra vida será un edén,
seré fiel eternamente,
nunca os engañaré con otro harén.
Y ahora, os tengo que dejar; mañana será nuestra noche de bodas, y me tengo que preparar.
Cuando mañana la noche salude
no habrá en nuestro lecho pesar ni fatiga;
cuando mi cuerpo a los vuestros se anude
seremos felices, que Alá os bendiga.
¡¡Y que Alá me ayude!!